Iglesia de San Sebastián

La Iglesia se sitúa en una parte del casco antiguo de la población. Su fachada principal da a la calle San Sebastián y una puerta lateral a la Plaza Juan de Juanes. Se trata de una Iglesia del s. XVII de concepción neoclásica compuesta por una sola nave central cubierta con bóveda de medio cañón con lunetas. Tiene dos capillas laterales, una habilitada como sacristía y la otra dedicada a San Roque, patrón del pueblo. En las demás capillas entre los contrafuertes se disponen retablos neoclásicos con imágenes de San Antonio Abad, San Roque, La Inmaculada y nuestra Señora de los Dolores. En la cabecera hubo un retablo neoclásico blanco de escayola presidido por imágenes de la Asunción de Nuestra Señora y San Sebastián y el interior está decorado con pilastras, capiteles y molduras del tipo Jónico. El campanario exterior es de planta cuadrada y alberga cuatro campanas y la cubierta general es a dos aguas con teja cerámica. La Iglesia conserva en el interior un expositor-Sagrario policromado cuyo tríptico que está en su interior, está atribuido al pintor valenciano Juan de Juanes de mediados del s. XVI representante del renacimiento valenciano quien se dedicó fundamentalmente a la iconografía religiosa y que lleva por título "Cristo Mostrando la Sagrada Forma". Se trata de un elemento realizado en madera policromada y dorada, tanto en el exterior como en el interior. Su forma es más o menos prismática de base hexagonal, y sus dimensiones aproximadas de un metro de alto por sesenta centímetros de ancho y sesenta de profundidad. Fue restaurado en 2009 por J. A. Espinar que consistió en la recuperación de los colores originales. Hubo una intervención en las zonas del presbiterio en los cuatro ángeles únicos. Coro. En el coro hay dos ángeles, que son pareja de los dos que hay en el presbiterio, con lo que hacen cuatro ángeles músicos. Uno tocando el órgano (instrumento de viento con carácter de teclado), otro los crótalos (percusión), otro el laúd (cuerda pulsada) y el último la doble flauta (viento). Presbiterio (altar). El Zócalo es de estuco a la cal y el resto de pintura es temple a la cola. Respeta las hornacinas ocultas que fueron destapadas y la decoración del retablo del altar está en armonía con los colores originales. Ha tenido dos intervenciones, la primera fue en 1694 de estilo todo barroco, con fondo gris plomo y dos tonos de almagra (que es un pigmento empleado en pintura artística, en alfarería y como una de las técnicas de decoración cromática más antiguas. Es una variedad de ocre rojo, distinguiéndose de otros ocres rojos en que este es enteramente natural). En 1830 (s. XIX) se realizó una segunda intervención totalmente neoclásica con una decoración de inspiración vegetal de colores vivos: ocres, rojo oxido, azul ultramar y negro. El presbiterio alberga un retablo, originalmente de madera y quemado en la guerra civil, que actualmente se encuentra restaurado y se ha decorado en armonía con los colores originales. También aparece representada como pintura única la ordenación de San Sebastián en el altar mayor, nunca representado hasta el momento, siendo atendido por dos santas mujeres, una de ellas es santa Úrsula. También aparece la adoración del cordero místico basado en un texto bíblico. Los trampantojos de las ventanas del presbiterio son de madera, igual a las del coro, hecho en madera, ya que originariamente todas las ventanas que hoy son vidrieras eran de madera.

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